Captar nuevos clientes es cada vez más caro.
Sin embargo, resulta mucho más fácil vender una nueva estancia a alguien que ya conoce tu hotel y guarda un buen recuerdo de su experiencia.
Por eso, una base de datos de antiguos huéspedes puede convertirse en uno de los activos más valiosos de tu hotel.
Porque, muy a menudo, la reserva más rentable es la de quien ya se alojó contigo.