Más allá de los monumentos
Cuando se visita Sevilla por primera vez, es fácil dejarse llevar por la Giralda, la Plaza de España o las calles del barrio de Santa Cruz. Sin embargo, una parte de la ciudad permanece lejos de los recorridos más conocidos: pequeños talleres donde las tradiciones artesanales siguen vivas desde hace generaciones. Muchos de ellos pasan casi desapercibidos entre las calles del centro, pero conservan una forma de trabajar basada en la paciencia, la precisión y el conocimiento transmitido de maestros a aprendices. Entrar en uno de estos espacios permite descubrir una ciudad que no se muestra en los grandes monumentos, sino en los gestos cotidianos de quienes continúan creando con sus propias manos.